En este proyecto participamos en la reforma integral de una vivienda, desarrollando una propuesta de iluminación pensada para unificar los distintos espacios y reforzar el estilo moderno y minimalista del interior.
La actuación combina iluminación LED perimetral empotrada en el techo con puntos de luz directos estratégicamente distribuidos. En la zona de salón y cocina, las líneas de luz acompañan la geometría del espacio, ayudan a delimitar visualmente cada ambiente y aportan una sensación de continuidad entre las diferentes estancias.
La cocina se completa con iluminación funcional en la zona de trabajo, integrada bajo los muebles superiores, mientras que los focos empotrados proporcionan una luz más directa allí donde es necesaria. El uso de una tonalidad neutra y uniforme potencia los acabados blancos, aporta amplitud y mantiene una estética limpia en toda la vivienda.
El resultado es un espacio luminoso, ordenado y contemporáneo, con una iluminación adaptada tanto al uso diario como a la creación de distintos ambientes.